domingo 4
no tengo por qué seguir así:
escondiéndote mi furia
contaminando mi magia
con tus peligrosos tropiezos
a las cinco de la tarde
voy por la calle, como siempre
mirándome internamente
hirviendo lentamente, haciendo ebullición
tu mirada me dice que no y
mientras construís tus castillos
destruís mis ladrillos, los ladrillos
de los que alguna vez fuiste protector
necesito que entiendas
mi dolor, mi muerte interna
porque nunca decimos nada
y mi red poco a poco se va rasgando
se rasgan mis redes
se desatan mis nudos
y como siempre
salgo perdiendo yo
a las diez de la mañana
en una plaza cercana
hay alguien respirando rápido
y llorando desesperadamente
escondiéndote mi furia
contaminando mi magia
con tus peligrosos tropiezos
a las cinco de la tarde
voy por la calle, como siempre
mirándome internamente
hirviendo lentamente, haciendo ebullición
tu mirada me dice que no y
mientras construís tus castillos
destruís mis ladrillos, los ladrillos
de los que alguna vez fuiste protector
necesito que entiendas
mi dolor, mi muerte interna
porque nunca decimos nada
y mi red poco a poco se va rasgando
se rasgan mis redes
se desatan mis nudos
y como siempre
salgo perdiendo yo
a las diez de la mañana
en una plaza cercana
hay alguien respirando rápido
y llorando desesperadamente
Comentarios
Publicar un comentario