diecisiete

¿somos?
¿estamos?
si cuando estamos no somos
y cuando somos no queremos estar

si todo se reduce
a la posibilidad de morirnos
para encontrarnos
y sentirnos vivos

si te veo desde la distancia
y te encuentro buscándome
me buscas encontrándote
te busco encontrándome
me encuentro buscándote

pero prestándote más atención
alcanzo a sentir en mis labios
el roce de los tuyos contorneándose burlones
aún estando a metros
percibo tu sonrisa socarrona
como un fino y frío bisturí
rasguñando mis heridas
y clavándose bien en el fondo
de mis diecisiete años

abro los ojos y estoy
otra vez
en medio de la cocina
desmayándome en vos
derramándote mi sangre
vertiendo los restos de mi conciencia
sobre tu campera de algodón

abro los ojos y sigo
asesinando sola a mis neuronas
mirándote presagiosa y aturdida
tratando de que me prestes atención
y sientas en tus labios
el roce de los míos contorneándose malvados
para que aún estando a centímetros
percibas mi desinterés
como la punta de una espada
amenazando tu cuello
protegiendo mis heridas
pero clavándose bien en el fondo
de tus diecisiete años

abro los ojos y estamos
corriendo de madrugada
los cierro y estamos
tambaleándonos por una avenida
revivo y estamos
sentados por ahí
me desvanezco y estamos
bailando errantes

abro los ojos y están
todas las palabras que te dije
flotando por la habitación
mientras tus halagos
bañados en alcohol
van haciendo combustión
ante el calor del sol naciente

y en mi boca
de sur a norte
la herida de un bisturí
y atravesando tu cuello
de oeste a este
la marca de una espada
y atrás
la cruz del sur

pero cuando realmente abro los ojos
y estás del otro lado de la sala
pienso muy fuerte
esperando que me escuches:
¿para qué nos miramos así?
si sabemos que siempre terminamos
corriendo
y tambaleándonos
errantes
matando juntos nuestros diecisiete




















Comentarios

Entradas populares de este blog

mayo